Hayden Panettiere aparecía sonriendo en una foto en blanco y negro, guiñando un ojo mientras abrazaba a su amigo, el fotógrafo Randall Slavin. Esta fue la última imagen que publicó en Instagram, pocos días antes de su fallecimiento el domingo 16 de agosto de 2026 en Greenville, Carolina del Sur.
La leyenda que acompañaba la imagen era sencilla: “buenos momentos y buenos amigos”. Nadie interpretó en ella una despedida. Las autoridades acudieron tras un llamado al 911 por una mujer inconsciente y confirmaron su fallecimiento en el lugar. Su padre, Skip Panettiere, dio a conocer la noticia y solicitó respeto y privacidad para la familia, sin divulgar detalles sobre la causa de la muerte, que permanece sin esclarecer hasta el momento.
Hayden dejó atrás a una hija de 12 años y una historia familiar marcada por el sufrimiento: en 2023 perdió a su hermano menor, Jansen, de 28 años, debido a una cardiopatía. Apenas en mayo, había compartido unas memorias donde hablaba abiertamente sobre problemas de adicción, depresión posparto y traumas. Esa foto final, tan desenfadada, ahora adquiere otro significado.

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