Artículo

Todo lo que se sabe sobre el virus Shamonda, el virus que saltó al ser humano

Francia confirmó el primer caso humano del virus Shamonda en una persona con inmunodepresión grave que falleció tras dar positivo. Este virus, hasta ahora identificado principalmente en ganado bovino, plantea nuevas interrogantes sobre su potencial zoonótico.

Main image

Francia registró el primer caso humano del virus Shamonda en un paciente con inmunodepresión grave que falleció tras resultar positivo.

Anteriormente, el virus Shamonda se había detectado mayormente en ganado bovino. La muerte en Francia de una persona con un estado de inmunodepresión severa que dio positivo para esta infección representa la primera evidencia en humanos, cuando hasta ahora se consideraba que no era un virus zoonótico, es decir, que no se transmitía a humanos.

El virus Shamonda (SHAV) forma parte del género Orthobunyavirus y es transmitido principalmente por mosquitos del género Culicoides, según datos del Ministerio de Agricultura español.

El ganado vacuno es uno de los principales huéspedes y es vulnerable tanto a la infección como a desarrollar la enfermedad clínica.

Las ovejas y cabras también pueden infectarse, aunque usualmente no presentan síntomas visibles.

En equinos, como caballos, se han encontrado casos positivos acompañados de signos neurológicos; sin embargo, no se ha establecido una relación directa entre el virus y esos síntomas clínicos.

La sintomatología en animales

En el ganado vacuno, las infecciones agudas pueden manifestarse con fiebre y una disminución en la producción de leche, que puede reducirse entre un 10% y 20% durante un periodo de 7 a 10 días, además de diarrea.

La tasa de morbilidad puede ser alta, aunque la mayoría de los ejemplares adultos suele recuperarse. Hasta ahora, no se ha detectado mortalidad atribuible directamente al virus.

Prevención y control

Actualmente no existe una vacuna para el Shamonda, por lo que la prevención se basa principalmente en controlar el vector mosquito Culicoides mediante el uso de repelentes y desinfectantes. Además, se recomienda tratamiento veterinario sintomático en los animales afectados.

Según el Ministerio español de Agricultura, el virus fue identificado por primera vez en Nigeria a mediados de los años 60 y, hasta 2026, su presencia se había reportado de forma esporádica en diversas zonas de África occidental, oriental y meridional, así como en Japón.

Este último verano se detectó por primera vez en Europa Central, específicamente en Suiza, una variante llamada Shamonda-Europe. Desde entonces se han reportado casos en Alemania, Francia y luego en otros países europeos como Austria, Bélgica, Países Bajos, Liechtenstein e Italia.

En Francia, el virus se confirmó a principios de septiembre en 37 departamentos, en explotaciones de ganado bovino donde se observaron animales con síntomas clínicos.

Se han identificado dos tipos genéticamente diferenciados en Europa: Shamonda tipo 1, presente principalmente en Suiza, Francia, sur de Alemania y Austria; y Shamonda tipo 2, en Bélgica, Países Bajos, norte de Alemania y noroeste de Francia.

Control en Europa

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) informó el jueves que está monitoreando la situación tras la confirmación por parte de las autoridades francesas de la primera muerte humana por Shamonda, virus que hasta ahora se consideraba no transmisible a personas.

El paciente, cuya edad e identidad no han sido reveladas, se encontraba hospitalizado en Lyon (sureste de Francia) con un cuadro de inmunodepresión severa y falleció a comienzos del mes, según comunicó el Gobierno francés.

El ECDC destacó en un comunicado que debido a la gravedad de la enfermedad subyacente, el paciente era más vulnerable a infecciones, y señaló que se está investigando si el virus fue la causa o un factor que contribuyó a su fallecimiento, así como la forma en que adquirió la infección.

Lo que opinan los expertos

En declaraciones proporcionadas a medios a través de Science Media Centre (SMC), la profesora Mónica González, titular del departamento de Sanidad Animal de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Murcia, indicó que tras el caso en Francia probablemente sea necesario realizar un análisis retrospectivo para determinar cuántas personas podrían estar infectadas de forma subclínica, sin presentar síntomas.

Esta especialista recomienda no generar alarma, y señala que el desafío inmediato es fortalecer la vigilancia integrada entre profesionales médicos, veterinarios, biólogos y entomólogos.

Asimismo, el investigador David Roiz, del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) y la Universidad de Castilla-La Mancha, reiteró a través de la misma plataforma que «no existe riesgo para la población general, dado que se trata de un caso en un paciente inmunodeprimido».

Para este experto, en un mundo globalizado con circulación de animales y mercancías, junto con el cambio climático, no es sorprendente que casos de transmisión humana ocurran ocasionalmente. Por tanto, afirma que «no debemos preocuparnos, sino permanecer vigilantes y proactivos frente a posibles riesgos sanitarios».

Minuto a minuto

FacebookWhatsApp