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Terremoto de magnitud 7,0 sacude el Tíbet: alerta naranja y movilización urgente en China

Un sismo de magnitud 7,0 impactó el condado de Baqên, en la región del Tíbet, activando la alerta naranja en Estados Unidos y un operativo de emergencia en China, donde se evalúan daños y se despliegan equipos para asistencia y monitoreo ante posibles réplicas.

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Durante la noche del jueves, un sismo de magnitud 7,0 estremeció el condado Baqên en Nagqu, ubicado en la región autónoma del Tíbet, China. Las entidades sismológicas chinas y estadounidenses detectaron el evento y comenzaron a analizar sus posibles impactos y la conveniencia de implementar medidas preventivas en zonas próximas al epicentro.

De acuerdo con los reportes, el terremoto se registró a las 10:33 p. m., hora local, y se originó a poca profundidad. El Centro de Redes Sismológicas de China (CENC) determinó que el epicentro estaba aproximadamente a 10 kilómetros bajo la superficie, mientras que el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) estimó una profundidad de 18 kilómetros, localizando el foco a unos 191 kilómetros al este-noreste de Nagqu.

La fuerza del sismo llevó al USGS a emitir una alerta naranja dentro de su sistema de evaluación de daños potenciales, lo que implica la posibilidad de un impacto significativo con estimaciones iniciales que consideran entre 100 y 999 muertos o pérdidas económicas entre 100 y 1.000 millones de dólares. No obstante, esta cifra corresponde a modelos de riesgo y no a reportes confirmados sobre víctimas o daños.

Ante la gravedad del evento, las autoridades chinas activaron protocolos de respuesta y desplegaron personal especializado en la zona. La Oficina de la Comisión Nacional de Lucha contra Terremotos y Socorro en Desastres, junto al Ministerio de Gestión de Emergencias, puso en marcha el nivel IV de respuesta nacional, el más bajo dentro de un sistema de cuatro niveles.

El operativo se centra en verificar el estado de los poblados cercanos, valorar posibles daños en viviendas e infraestructuras, y decidir si se requiere evacuar temporalmente a residentes en áreas riesgosas. También se estableció una vigilancia continua frente a posibles réplicas, una práctica habitual tras sismos de esta magnitud.

El ministro de Gestión de Emergencias, Zhang Chengzhong, enfatizó la importancia de realizar inspecciones rápidas, priorizando la asistencia a afectados, la protección de la población y el monitoreo constante de la actividad sísmica posterior. Paralelamente, la Administración Sismológica de China activó un mecanismo de respuesta de nivel II, que difiere en su clasificación del sistema nacional de emergencias.

La región afectada tiene características geográficas particulares que dificultan las tareas de evaluación. El área próxima al epicentro se sitúa a unos 4.800 metros sobre el nivel del mar y presenta una baja densidad poblacional. La elevación, la distancia entre asentamientos y el tipo de terreno representan desafíos adicionales para el desplazamiento de equipos de rescate y las inspecciones viales y estructurales.

Además, los expertos señalaron la ocurrencia de una réplica con magnitud 5,2, registrada por el USGS a las 10:12 a.m., hora de Colombia, 38 minutos después del sismo principal, con una profundidad cercana a 10 kilómetros y situada a unos 10 kilómetros del epicentro inicial.

Las réplicas son movimientos sísmicos secundarios generados por ajustes en las rocas y estructuras geológicas tras un temblor fuerte. Su magnitud y frecuencia pueden variar, por lo que las autoridades continúan con vigilancia durante horas y días posteriores para garantizar la seguridad. Aunque la mayoría son menos intensas que el terremoto central, pueden aumentar la preocupación sobre la estabilidad de edificaciones afectadas.

El USGS también alertó sobre la posibilidad de deslizamientos de tierra y hundimientos en la zona epicentral. Estas advertencias significan que, dadas las condiciones geológicas y el movimiento registrado, estos fenómenos podrían ocurrir. Sin embargo, la confirmación de daños específicos depende de las inspecciones en terreno.

Un sismo de magnitud 7 sacudió el Tíbet, en China, con epicentro al noreste de la ciudad de Nagqu. Hasta ahora no se reportan víctimas confirmadas. https://t.co/jzny8r08Ml

La sismicidad en el Tíbet está vinculada a la dinámica tectónica de la región, donde la placa india colisiona con la placa euroasiática, dando origen hace millones de años a la cordillera del Himalaya. La presión acumulada puede liberarse en forma de distintos terremotos.

Según los registros del CENC, en los cinco años previos se contabilizaron 54 temblores de magnitud igual o mayor a 3 en un radio de 200 kilómetros alrededor del epicentro del sismo actual. Ese mismo día, también ocurrió un movimiento de magnitud 3,0 en el condado de Shuanghu, a unos 10 kilómetros de profundidad. Sin embargo, esa cercanía temporal no implica necesariamente una relación causal.

Este nuevo temblor recordó el terremoto que se produjo en el condado de Tingri, ciudad de Xigaze, el 7 de enero de 2025. En ese caso, el USGS registró una magnitud de 7,1 y el CENC 6,8, ambos con foco a cerca de 10 kilómetros de profundidad.

Noticias de última hora: al menos 16 personas murieron y 32 resultaron heridas tras un sismo de magnitud 7,0 en el Tíbet, China, según autoridades. Cientos de viviendas colapsaron. https://t.co/unfVsNUS1x

En aquel entonces, las autoridades reportaron 126 fallecidos y más de 3.600 casas destruidas, con epicentro a unos 80 kilómetros al norte del monte Everest. Como medida preventiva, se suspendió el turismo en la vertiente china del Everest. El sismo se sintió también en países vecinos como Nepal, India, Bután y Bangladés, y en las horas siguientes hubo múltiples réplicas.

Más de 15.000 integrantes de equipos de emergencia, incluyendo militares, bomberos y policías, participaron en las labores de auxilio tras ese evento, dejando en evidencia los retos de intervenir en zonas montañosas con comunidades dispersas y condiciones ambientales complejas.

La cordillera del Himalaya acumula antecedentes de terremotos devastadores. Un ejemplo reciente fue el sismo de magnitud 7,8 ocurrido en Nepal en abril de 2015, que causó cerca de 9.000 muertos, más de 22.000 heridos y la destrucción de cientos de miles de viviendas.

Este reciente terremoto en el Tíbet resalta la importancia de contar con sistemas avanzados de monitoreo sísmico, preparación de los equipos de emergencia y evaluación constante de las construcciones en zonas vulnerables. Mientras los especialistas continúan el análisis de la actividad, las autoridades deben establecer el impacto real y definir nuevas medidas para proteger a las comunidades afectadas.

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