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¿Qué son los ruidos tipo canicas en el techo por la noche y por qué ocurren?

Muchos atribuyen a fantasmas o niños jugando el sonido de canicas en el piso superior durante la noche. Sin embargo, este ruido tiene una explicación física relacionada con las tuberías. Aquí explicamos en qué consiste este fenómeno y cuándo puede ser peligroso.

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María llega a su hogar pasada la medianoche y percibe un ruido que parece el de canicas rodando y golpeando el techo. Se alarma porque sabe que no hay niños ni vecinos presentes.

Con el miedo en el cuerpo, María se acuesta, pero el sonido continúa, lo que le hace imaginar que puede tratarse de un fantasma. Intenta dormir sintiéndose aterrorizada.

A la mañana siguiente, decide consultar con su vecino sobre el extraño sonido, y este, sonriendo, le explica: "No se preocupe, no es ningún fantasma, ese ruido proviene de las tuberías".

Las canicas no, es la tubería

En efecto, ese ruido típico que se asemeja a canicas es causado por las tuberías instaladas en los techos, un fenómeno físico conocido como "golpe de ariete" o "pulso de Zhukowski", identificado hace ya varios siglos.

Expertos detallan que cuando una válvula se cierra de manera brusca, el agua se mueve violentamente dentro de la tubería y el aire atrapado se expande, generando ese peculiar sonido.

Vale aclarar que este fenómeno no ocurre únicamente al cerrar un grifo, también puede manifestarse cuando una lavadora o lavavajillas termina de tomar agua y se cierra una válvula.

¿Es peligroso?

El golpe de ariete se acompaña de un incremento súbito en la presión que, bajo ciertas condiciones, puede ser riesgoso.

Por ejemplo, durante vacaciones cuando hay menos personas en el edificio, muchas válvulas y grifos permanecen cerrados, dificultando la descarga de esta presión acumulada.

Como consecuencia, después del característico choque, las tuberías pueden romperse, al igual que los grifos y válvulas que forman parte del sistema.

Mecanismos para evitarlo

Existen diversos métodos para impedir que este fenómeno se vuelva peligroso. Uno consiste en regular la velocidad del flujo de agua ajustando el diámetro de las tuberías para reducir la rapidez del líquido.

Además, se pueden instalar válvulas de asiento que cierran el paso del agua de forma más gradual en comparación con las válvulas comunes.

De esta manera, se evita una detención brusca que provoque el golpe de ariete. También pueden emplearse dispositivos diseñados para absorber las ondas de presión generadas.

En resumen, si escuchas este sonido similar al rodar de canicas, no estás ante fantasmas ni niños jugando, sino el reflejo del agua moviéndose en las tuberías de tu edificio.

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