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Sismo de 5.4 en Costa Rica seguido por réplica de 4.8 genera alerta en la zona central

Un terremoto de magnitud 5.4 sacudió la región central de Costa Rica en la madrugada, seguido minutos después por una réplica de 4.8. La cercanía al epicentro y su poca profundidad causaron que la población sintiera con fuerza los movimientos, aunque no se reportaron daños graves.

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En la madrugada de este lunes, un sismo de magnitud 5.4 causó preocupación en el área central de Costa Rica, donde se encuentra San José, la capital. A este movimiento le siguió solo dos minutos después otro temblor de magnitud 4.8, y luego se registraron múltiples réplicas con menor intensidad.

Según los datos de la Red Sismológica Nacional (RSN) de la Universidad de Costa Rica, el primer temblor ocurrió a la 1:37 a.m. hora local. El epicentro se ubicó cerca de Coronado, al noreste de San José, a una profundidad estimada de 7 kilómetros.

La poca profundidad de este evento fue determinante para que el temblor se notara con gran intensidad en varios sectores del Valle Central. Aunque la magnitud fue moderada, la proximidad del epicentro a zonas residenciales hizo que muchas personas sintieran claramente el movimiento.

El segundo temblor sucedió aproximadamente dos minutos después del primero. De acuerdo con los registros de la RSN, tuvo una magnitud de 4.8, también con epicentro en la zona de Coronado, pero a unos 10 kilómetros de profundidad.

La cercanía en tiempo y lugar entre ambos sismos mantuvo a la población en alerta durante las horas siguientes. En distintos sectores del Valle Central, donde reside una gran porción de la población costarricense, se percibieron además otras réplicas menores.

Entre las áreas donde se sintieron estos movimientos se incluyen San José y otras localidades urbanas relevantes del centro del país. Las autoridades y expertos continuaron monitoreando durante la madrugada para identificar posibles daños derivados de la actividad sísmica.

Hasta el momento del informe inicial, no se habían reportado muertes ni víctimas graves por estos temblores. Los reportes hablaban principalmente de daños materiales menores y situaciones puntuales que fueron atendidas por los equipos de emergencia.

La Comisión Nacional de Emergencia (CNE) comunicó que, entre las incidencias ocurridas, se registró un deslizamiento de tierra en una vía de la región. También hubo daños leves en ciertas construcciones, y las autoridades siguen revisando para precisar el alcance de los daños.

Un aspecto relevante señalado por los especialistas fue la poca profundidad de estos movimientos. Cuando un terremoto sucede cerca de la superficie, la energía se percibe con mayor fuerza en las zonas cercanas al epicentro, incluso si su magnitud no es especialmente alta.

El sismólogo Lepolt Linkimer, miembro de la RSN, explicó las características de estos temblores y resaltó su relación con una falla geológica de la zona.

“Son sismos próximos a una falla local, muy superficiales, por eso se sintieron intensamente. Son movimientos repentinos y fuertes”, señaló el especialista.

Esta explicación ayuda a entender por qué el temblor causó alarma entre los habitantes del área metropolitana. La combinación de epicentro cercano, profundidad reducida y la densidad urbana hizo que la sacudida fuera claramente percibida por gran parte de la población.

Tras estos dos sismos principales, se registraron réplicas de menor magnitud. Esta dinámica es habitual luego de un terremoto, ya que las áreas afectadas pueden experimentar nuevos movimientos durante las horas o días siguientes.

Las autoridades mantienen una vigilancia constante sobre la evolución de la actividad sísmica y recomiendan evitar difundir información no verificada. En estos casos, las entidades oficiales son las encargadas de comunicar posibles daños, cambios en las condiciones de seguridad y orientaciones para la ciudadanía.

Costa Rica es una nación con alta actividad sísmica debido a su ubicación geológica. Se encuentra en una región donde interactúan diversas estructuras tectónicas y posee múltiples fallas capaces de generar terremotos de variadas magnitudes.

Esta realidad hace que la preparación ante sismos sea un pilar fundamental en las políticas de prevención y manejo de emergencias. Los expertos aconsejan que los habitantes conozcan las áreas seguras de sus hogares y lugares de trabajo, mantengan despejadas las rutas de evacuación y tengan a mano suministros básicos para una emergencia.

El especialista de la RSN también recordó la vulnerabilidad sísmica del territorio costarricense e instó a mantener las medidas de seguridad.

“Es un país altamente sísmico y vulnerable”, comentó Linkimer al referirse a las condiciones geológicas de Costa Rica.

Ante un movimiento telúrico, las recomendaciones generales son permanecer calmados, buscar un lugar seguro, proteger la cabeza y evitar ventanas, objetos pesados o elementos susceptibles a caer. Además, se aconseja no usar ascensores durante el temblor y seguir las indicaciones oficiales.

Cuando finalice el movimiento, es importante revisar cuidadosamente el entorno, detectar posibles daños y evitar acercarse a estructuras que muestren signos de inestabilidad hasta que sean inspeccionadas por profesionales.

El sismo de 5.4 y la réplica de 4.8 que sucedió minutos después pusieron nuevamente en evidencia la actividad sísmica constante en Costa Rica. Aunque inicialmente no se reportaron daños graves para la población, la serie de movimientos recordó la necesidad de contar con planes de emergencia y mantenerse informados a través de fuentes oficiales.

Mientras los especialistas analizan la evolución de la actividad sísmica registrada en Coronado, las autoridades continúan monitoreando posibles nuevas réplicas y cualquier eventual afectación en las zonas cercanas al epicentro.

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