Qué es el síndrome de ovario poliquístico, cómo detectarlo, qué síntomas da y qué tratamientos existen para combatirlo.
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es una alteración hormonal que afecta a algunas mujeres, provocando la formación de múltiples quistes en los ovarios y una ovulación poco frecuente o en pequeñas cantidades. Esta condición suele ocasionar síntomas molestos y puede aumentar el riesgo de desarrollar otras patologías como diabetes, problemas cardiovasculares, hipertensión arterial o síndrome metabólico, además de reducir la fertilidad.
Este trastorno se presenta cuando los ovarios o las glándulas suprarrenales producen una cantidad excesiva de andrógenos. Los andrógenos son hormonas típicamente masculinas, entre las que se encuentran la testosterona, androsterona y androstenediona. Por esto, las mujeres con SOP pueden experimentar signos como un crecimiento aumentado del vello facial. Desde El Destape, explicamos en detalle qué es el síndrome de ovario poliquístico, cómo detectar sus señales, los síntomas que provoca y sus posibles tratamientos.
Síntomas del síndrome de ovario poliquístico
- Irregularidad en la menstruación
- Presencia de quistes ováricos
- Dolor en la zona pélvica
- Dificultad para concebir
- Exceso de vello en rostro y cuerpo
- Aumento repentino en el peso corporal
- Acné o piel con exceso de grasa
- Zonas de piel gruesa con pigmentación marrón o negra
- Estados de depresión
- Ansiedad
Síndrome de ovario poliquístico: cómo detectarlo
El SOP es más habitual en mujeres que tienen antecedentes familiares como madres o hermanas con esta condición, así como en aquellas con obesidad. No obstante, estos factores no excluyen que cualquier mujer pueda desarrollarlo. La manera ideal de identificarlo es a través de revisiones médicas periódicas con el ginecólogo, especialmente si aparecen los síntomas listados. El diagnóstico se realiza mediante análisis sanguíneos, ecografías o exámenes pélvicos detallados.

Tratamiento contra el síndrome de ovario poliquístico
Aunque el SOP no se puede curar, existen diversas formas de manejar y reducir sus síntomas. La primera recomendación médica suele ser la práctica regular de ejercicio físico y una alimentación supervisada por un nutricionista, dado que la dieta influye notablemente en esta enfermedad. Además, a menudo se prescriben anticonceptivos orales para regular el ciclo menstrual y disminuir los niveles de hormonas masculinas, aunque estos medicamentos pueden generar efectos secundarios dependientes de cada persona.
Es relevante señalar que la mayoría de los quistes tienden a disminuir de tamaño de forma natural y desaparecen con la menstruación. Si los quistes son grandes o no desaparecen en un plazo de 2 a 3 meses, el especialista evaluará el siguiente paso. En ciertos casos se indica una intervención quirúrgica llamada laparoscopía, o perforación ovárica laparoscópica.
Este procedimiento consiste en realizar pequeñas punciones en uno o ambos ovarios mediante un láser para estimular la ovulación. Durante la cirugía, se administra anestesia general y se introduce un laparoscopio, un instrumento delgado, en el abdomen a través de una incisión pequeña. La operación es poco invasiva, no presenta riesgos significativos, y la paciente experimenta una recuperación rápida, sin dolor y con cicatrices mínimas.
