¿Una mujer embarazada tiene la posibilidad de solicitar pensión alimentaria desde el primer mes de embarazo, incluso si no está casada con el supuesto padre y no hay una prueba de ADN? La respuesta es afirmativa.
Así lo indica Rodolfo Nassar Guier, abogado experto en derecho de familia, quien hace referencia a una sentencia judicial relacionada con esta cuestión.
El asunto se presentó cuando una mujer embarazada requirió alimentación económica para el hijo que esperaba. En primera instancia, el tribunal negó la solicitud, sin embargo, tras apelación, el Juzgado de Familia Especializado en Apelaciones de Pensiones Alimentarias entendió que no se podía negar ese apoyo económico por el hecho de que el bebé aún no hubiera nacido.

Un fallo de 2024 confirma que es viable pedir pensión alimentaria durante el embarazo. (GEMINI / cortesía)
No es necesario esperar al nacimiento
Nassar destaca que la legislación de Costa Rica reconoce ciertas prerrogativas antes del nacimiento y permite a la madre exigirlas en defensa de su hijo por nacer.

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“Las necesidades económicas vinculadas al embarazo comienzan desde etapas tempranas. Existen gastos en alimentación, atención médica, controles prenatales y otros cuidados fundamentales para la salud tanto de la madre como del futuro bebé.
No debe considerarse justo que la mujer tenga que cubrir por completo esos costos sólo porque no está legalmente unida al presunto padre o porque este aún no reconoce al hijo”, afirma el abogado.
La resolución judicial de 2024 también resalta un hecho: en Costa Rica, muchas familias se conforman por parejas que conviven sin matrimonio, situación que no debería ser impedimento para pedir respaldo económico durante la gestación.
¿Y si aún no hay prueba de ADN?
Este es uno de los puntos que genera mayores inquietudes. Según Nassar, la falta de un análisis de ADN no impide necesariamente iniciar el trámite para la pensión alimenticia.
El juez debe evaluar cada caso en función de sus circunstancias, considerando la relación entre los involucrados, la convivencia durante el periodo probable de concepción y las presunciones legales de paternidad.
“Esto posibilita establecer una pensión provisional mientras se llevan a cabo los procedimientos para determinar la paternidad. No significa que cualquier hombre señalado deba asumir automáticamente una deuda definitiva. El presunto padre mantiene su derecho a defenderse, presentar evidencia y cuestionar la paternidad atribuida”, explica el abogado.
Solicitar pensión es viable incluso si los padres no están casados y la paternidad no se ha determinado con certeza. (Canva / Canva)
También puede favorecer al padre
Nassar subraya que habitualmente, tras el nacimiento, se pueden exigir al progenitor los gastos relacionados con el embarazo y la maternidad. Por ello, pedir apoyo económico durante la gestación puede facilitar la distribución de esos gastos a tiempo, evitando acumularlos para después del parto.
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De todas formas, cada situación debe ser valorada por los tribunales. La pensión no se otorga automáticamente sólo porque alguien sea señalado como padre, y toda resolución debe respetar los derechos de las partes implicadas.
Esta reciente sentencia representa un avance en el debate sobre la protección de la maternidad y la responsabilidad parental: el apoyo económico puede pedirse antes del nacimiento, sin eliminar el derecho del presunto padre a ejercer su defensa.
