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Medicamentos que pueden provocar dolor articular

Ciertos medicamentos, como antibióticos fluoroquinolonas, estatinas e inhibidores de la aromatasa, se relacionan con dolor en articulaciones y músculos. Conoce cuáles son y cómo pueden afectar tu bienestar articular.

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El dolor en las articulaciones o músculos puede ser un efecto adverso infrecuente de algunos fármacos. Entre los medicamentos más comúnmente vinculados a estos dolores están los antibióticos fluoroquinolonas, las estatinas y los inhibidores de la aromatasa.

Las molestias articulares en lugares como rodillas, codos, manos o pies, junto con dolores musculoesqueléticos generales como el dolor lumbar, son problemas de salud habituales.

Cuando el dolor se localiza en las articulaciones, la artritis es una causa habitual, aunque con frecuencia mal identificada. Por ello, antes de atribuir el malestar a la artritis, es importante saber que medicamentos utilizados con frecuencia también pueden provocar dolor articular.

Medicamentos asociados con dolor articular

A continuación, presentamos algunos medicamentos comunes que pueden desencadenar dolor en las articulaciones. Cada uno incluye un enlace a la fuente correspondiente.

1. Antibiótico: levofloxacino

La levofloxacina, parte de las fluoroquinolonas, se receta para tratar infecciones de los senos nasales y neumonía. Estudios indican que aproximadamente un 14 % de quienes usan fluoroquinolonas sufren de dolores musculares y articulares.

En particular, la levofloxacina muestra mayor probabilidad que otros antibióticos de esta clase para causar dichos dolores. También se observó mayor riesgo en adultos mayores de 60 años comparados con pacientes más jóvenes.

2. Medicamentos para colesterol: estatinas

Las estatinas, utilizadas para reducir el colesterol, son conocidas por ocasionar dolores musculares. Por ejemplo, en un estudio, solo el 0,03 % de quienes tomaron 20 mg de simvastatina presentaron dolor muscular, pero este porcentaje subió al 0,9 % con 80 mg de la misma estatina.

Otro estudio reportó que aproximadamente el 9 % de personas que consumieron 80 mg de atorvastatina experimentaron dolor muscular, frente a menos del 5 % que recibieron placebo.

Puede ser de interés consultar información sobre estrategias para disminuir el colesterol sin necesidad de estatinas.

3. Medicamentos para la osteoporosis: bisfosfonatos

Los bisfosfonatos se usan para tratar la osteoporosis, una enfermedad que debilita los huesos. Funcionan evitando que los minerales óseos sean reabsorbidos por el cuerpo, pero pueden producir dolor en las articulaciones.

Por ejemplo, la ficha técnica del alendronato (Fosamax) señala que existe un riesgo bajo pero presente de dolores óseos, musculares o articulares severos asociados a estos medicamentos.

4. Inhaladores para el asma

Los corticosteroides inhalados son medicamentos comunes para enfermedades respiratorias como asma y EPOC. Su función es disminuir la inflamación pulmonar y facilitar la respiración.

Aunque infrecuente, estos esteroides inhalados pueden causar una condición ósea grave y dolorosa llamada osteonecrosis, que consiste en la muerte celular ósea por falta de oxígeno.

El uso prolongado de esteroides orales o inyectables en las articulaciones tiene una mayor probabilidad de provocar esta complicación que los esteroides inhalados.

Además, el dolor muscular puede ser un efecto secundario de estos inhaladores, como se indica en la etiqueta de fluticasona (Flovent).

5. Tratamiento para el acné: isotretinoína

La isotretinoína (Absorica y otras marcas) es utilizada para casos severos de acné. Entre el 16 % y el 51 % de quienes la usan reportan dolor o rigidez muscular.

Un estudio más pequeño encontró cifras aún mayores, señalando que aproximadamente el 70 % de quienes tomaban isotretinoína tenían dolor de espalda y el 53 % sufrían dolor muscular. Además, el 48 % experimentaba dolor articular.

6. Medicamentos con estrógenos: Premarin

Premarin (estrógenos conjugados) es un tratamiento hormonal común para aliviar sofocos y otros síntomas relacionados con la menopausia o niveles bajos de estrógeno. Este medicamento puede ocasionar dolor en las articulaciones en hasta un 6 % de las personas que lo utilizan.

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