Descubre por qué se desarrollan las hemorroides, qué estrategias hay para aliviar sus síntomas y cuándo el sangrado o el dolor ameritan una consulta médica.
Si las hemorroides hablaran
“Somos las hemorroides y surgimos cuando hay un aumento de presión en la zona anal: por estreñimiento, esfuerzo al evacuar, embarazo o estancias prolongadas en el baño”.
Esta descripción sencilla explica una afección muy habitual que, no obstante, sigue generando vergüenza, inquietud y una gran cantidad de remedios poco confiables en internet.

Las hemorroides no son parásitos, tumores ni suciedad acumulada. Son vasos sanguíneos y tejidos de soporte ubicados en el canal anal que pueden inflamarse, aumentar su tamaño, provocar sangrado o protrusión. Pueden ser internas cuando aparecen dentro del recto inferior, o externas si se encuentran bajo la piel alrededor del ano.
Aunque suelen ser benignas, cualquier sangrado rectal no debe ser atribuido a las hemorroides sin descartar otras enfermedades digestivas con síntomas similares que requieren distinto abordaje.
¿Por qué surgen las hemorroides?
El factor determinante es la presión constante y elevada sobre los vasos y tejidos en el área anal.
Esforzarse mucho para eliminar heces duras puede causar inflamación local. El estreñimiento crónico obliga a pasar más tiempo sentado y hacer mayor presión al evacuar.
La diarrea frecuente también irrita la zona y genera esfuerzos repetidos, por lo que tanto las heces demasiado compactas como las evacuaciones continuas pueden desencadenar síntomas.
Además, contribuyen una dieta baja en fibra, pasar mucho tiempo sentado en el inodoro, cargar objetos pesados de forma habitual, el embarazo o el desgaste natural de los tejidos con la edad.
Tener estos factores no asegura que se desarrollen hemorroides, pero sí incrementa la presión sobre la región anal.
El uso del teléfono en el baño puede agravar la situación
Muchas personas permanecen sentadas en el inodoro mientras usan su teléfono y continúan allí incluso tras finalizar la evacuación. Esta postura prolonga la presión sobre los tejidos anales más de lo necesario.
El problema no radica en el dispositivo, sino en prolongar una evacuación breve en una sesión larga.
Cuando no hay ganas de evacuar, no es conveniente esperar sentado o hacer esfuerzos reiterados; es mejor levantarse y volver a intentarlo cuando surja la necesidad natural.
También es aconsejable no ignorar durante horas el deseo de ir al baño, ya que retrasar la evacuación hace que las heces pierdan agua y se vuelvan difíciles de expulsar.
Diferencias entre hemorroides internas y externas
Las hemorroides internas están ubicadas dentro del recto y suelen ser indoloras si no protruyen. Su signo más común es sangre roja brillante en las heces, papel higiénico o agua del inodoro.
Si aumentan de tamaño, pueden salir hacia el exterior, fenómeno conocido como prolapso, que puede causar presión, incomodidad, humedad o dificultad para mantener limpia el área.
Las hemorroides externas se localizan bajo la piel al rededor del ano y pueden generar picazón, inflamación, sensibilidad y dolor, sobre todo al sentarse.
En algunos casos aparece un coágulo dentro de una hemorroide externa, llamada hemorroide trombosada, que se manifiesta como un bulto repentino, firme, doloroso y de tonalidad azulada o violácea.
Síntomas habituales
- Presencia de sangre roja brillante al evacuar.
- Picor o irritación en la zona anal.
- Bulto doloroso en la región del ano.
- Molestias al sentarse.
- Inflamación.
- Sentimiento de presión.
- Tejido que sobresale después de defecar.
- Mucosidad o dificultad para mantener la limpieza.
Una higiene excesiva puede agravar la irritación. Frotar con fuerza, usar papel áspero o productos perfumados puede intensificar ardor y picor.
No todo dolor o sangrado corresponde a hemorroides
Una fisura anal es una pequeña lesión en la piel del ano que provoca dolor intenso durante o después de evacuar y sangre roja brillante.
Además, abscesos, infecciones, inflamación intestinal, algunos pólipos y otras enfermedades del recto o colon pueden presentar síntomas parecidos.
Por ello, observar sangre no permite un diagnóstico casero. Organizaciones como MedlinePlus y el NIDDK aconsejan consultar al médico si hay sangrado rectal, incluso si se sospechan hemorroides.
El profesional examinará el área, podrá realizar un tacto rectal y, si es necesario, una anoscopia para observar el canal anal y el recto inferior.
Qué puede aliviar hemorroides leves
El tratamiento inicial busca disminuir la presión y lograr evacuaciones suaves, formadas y de fácil expulsión.
Aumento gradual de la fibra
La fibra retiene agua en las heces ayudando a su paso. Buenas fuentes incluyen frijoles, lentejas, avena, frutas con piel, verduras y cereales integrales.
El NIDDK recomienda como referencia 14 gramos de fibra por cada 1,000 calorías consumidas, equivalente a unos 28 gramos diarios en una dieta de 2,000 calorías.
Es importante incrementar la fibra paulatinamente para evitar gases o distensión abdominal.
Hidratación adecuada
Beber agua es esencial para que la fibra actúe eficazmente. La cantidad depende del clima, actividad física, tamaño corporal y condiciones médicas.
Personas con insuficiencia cardiaca, renal o restricciones hídricas deben seguir indicaciones médicas y no aumentar líquidos sin orientación.
Evitar realizar esfuerzo
No es recomendable contener la respiración ni empujar prolongadamente ni intentar vaciar el intestino una vez terminado el proceso.
Baños de asiento
Sentarse en agua tibia por algunos minutos puede aliviar temporalmente dolor, inflamación y tensión local. El agua debe estar limpia, a temperatura confortable y sin añadir sustancias irritantes.
Higiene suave
La limpieza debe realizarse con agua o papel suave sin frotar. Jabones perfumados, toallitas con alcohol u otros productos irritantes pueden empeorar los síntomas.
Cremas, supositorios y analgésicos
Algunos productos sin receta pueden disminuir temporalmente el picor, molestias leves y la inflamación, aunque no solucionan la causa de raíz.
El NIDDK señala que estos medicamentos no deberían usarse más de una semana sin consultar al médico. Es recomendable acudir si no hay mejoría, o si aparecen sequedad, irritación o erupciones.
Los corticoides también deben usarse con supervisión y por períodos cortos, pues su uso prolongado puede adelgazar e irritar la piel.
Antes de tomar ibuprofeno, naproxeno o aspirina, se debe considerar antecedentes de gastritis, úlceras, enfermedades renales, anticoagulantes o riesgo de sangrado. El paracetamol puede ser alternativa para algunos, siempre bajo indicación médica.
Remedios que deben evitarse
No se recomienda intentar cortar, pinchar, exprimir o amarrar hemorroides en casa.
La ligadura con banda elástica es un procedimiento médico reservado para ciertas hemorroides internas y debe realizarse solo por profesionales, ya que hacerlo sin experiencia puede provocar hemorragias, infecciones o lesiones graves.
Tampoco es aconsejable introducir en el ano ajo, limón, alcohol, aceites esenciales, bicarbonato u otras sustancias irritantes.
Los tratamientos que prometen “secar”, “reventar” o eliminar hemorroides en horas carecen de respaldo científico y médico confiable.
Cuándo pueden requerir intervención médica
Si cambios en la alimentación, hábitos y tratamientos tópicos no alivian, existen técnicas médicas para hemorroides internas como la ligadura con banda elástica, escleroterapia o coagulación infrarroja. Estas reducen el flujo sanguíneo a la zona inflamada para disminuir su tamaño.
Hemorroides grandes, externas muy molestas o prolapsos importantes pueden necesitar cirugía. La elección depende del tipo, grado y síntomas.
No todos requieren intervención quirúrgica; muchos mejoran controlando el estreñimiento y modificando sus hábitos.
Indicadores para acudir al médico
Se debe buscar atención médica si los síntomas persisten después de una semana de cuidados caseros o hay sangrado rectal.
La consulta debe ser urgente si aparece:
- Dolor anal intenso y súbito.
- Sangrado abundante o constante.
- Mareos, debilidad o desmayos.
- Fiebre.
- Dolor abdominal.
- Diarrea con sangrado.
- Heces negras.
- Pus o inflamación creciente.
- Pérdida de peso sin causa.
- Cambios prolongados en el ritmo intestinal.
El dolor anal fuerte con sangrado, fiebre o diarrea requiere atención médica urgente.
Cómo disminuir las recidivas
El objetivo es obtener heces blandas y fáciles de evacuar, no líquidas.
Se recomienda llevar una dieta rica en fibra, hidratarse según necesidades, hacer ejercicio, evitar esfuerzos y no pasar largo tiempo en el inodoro.
Si el estreñimiento, la diarrea frecuente o el uso continuado de laxantes persisten, debe investigarse la causa, ya que tratar solo la hemorroide sin abordar el problema intestinal genera recaídas.
Reflexión final
Las hemorroides aparecen mayoritariamente por presión constante en los vasos sanguíneos y tejidos del área anal.
Estreñimiento, esfuerzo, prolongadas sesiones en el baño, diarrea, embarazo, envejecimiento y carga de peso pueden contribuir a su aparición.
Los síntomas leves mejoran con fibra, hidratación, baños tibios, higiene delicada y mejores hábitos al evacuar. No obstante, el sangrado rectal debe ser evaluado, sobre todo si es nuevo, repetido o abundante.
Preguntas frecuentes
¿Las hemorroides se curan solas?
Algunas hemorroides externas leves remiten en días, pero pueden reaparecer si persiste el estreñimiento o el esfuerzo.
¿Por qué sangran?
Las hemorroides internas pueden irritarse con el tránsito de heces, generando sangre roja brillante. Sin embargo, cualquier sangrado rectal debe ser valorado.
¿El picante causa hemorroides?
No se considera causante directo, aunque en algunas personas puede intensificar ardor o irritación si ya hay síntomas.
¿Las hemorroides pueden convertirse en cáncer?
No. Las hemorroides no se malignizan, aunque ciertas enfermedades graves pueden presentar signos similares.
¿Caminar ayuda?
El ejercicio regular favorece el tránsito intestinal y reduce el estreñimiento, factor relacionado con las hemorroides.
¿Una hemorroide trombosada es peligrosa?
Normalmente no es una amenaza para la vida pero suele ser muy dolorosa y requiere valoración médica para definir el tratamiento adecuado.
Aviso legal
Esta información es solo para fines educativos y no reemplaza la consulta médica. Sangrado rectal, dolor intenso, fiebre o síntomas persistentes requieren atención profesional.
Fuentes consultadas
- NIDDK — Síntomas y causas de las hemorroides: https://www.niddk.nih.gov/health-information/digestive-diseases/hemorrhoids/symptoms-causes
- NIDDK — Tratamiento de las hemorroides: https://www.niddk.nih.gov/health-information/digestive-diseases/hemorrhoids/treatment
- NIDDK — Alimentación y nutrición para las hemorroides: https://www.niddk.nih.gov/health-information/digestive-diseases/hemorrhoids/eating-diet-nutrition
- NIDDK — Diagnóstico de las hemorroides: https://www.niddk.nih.gov/health-information/digestive-diseases/hemorrhoids/diagnosis
- MedlinePlus en español — Hemorroides: https://medlineplus.gov/spanish/hemorrhoids.html
- Sociedad Estadounidense de Cirujanos de Colon y Recto — Información completa sobre hemorroides: https://fascrs.org/Web/Web/Patients/Diseases-and-Conditions/A-Z/Hemorrhoids-Expanded-Information.aspx
- Mayo Clinic — Síntomas y causas de las hemorroides: https://www.mayoclinic.org/diseases-conditions/hemorrhoids/symptoms-causes/syc-20360268
