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¿Qué hacer si un terremoto te sorprende viviendo en un piso alto de un edificio?

Tras un terremoto, surge la duda de si conviene evacuar un edificio inmediatamente o permanecer dentro hasta que cese el movimiento. Esta decisión es crucial para minimizar riesgos, especialmente cuando se reside en pisos elevados, donde la percepción del sismo y los factores de seguridad varían.

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¿Vives en un edificio? Esto es lo que debes hacer si un terremoto te sorprende en un piso alto.

Las imágenes de escaleras colapsadas y daños estructurales tras un sismo generan una interrogante común para quienes residen o trabajan en edificios: ¿es mejor intentar salir de inmediato o quedarse dentro hasta que pase el temblor? Esta cuestión es clave porque una elección rápida puede afectar notablemente la seguridad. Además, no todas las zonas de un edificio reaccionan igual durante un movimiento sísmico.

El error de intentar bajar mientras todo está temblando

Cuando se inicia un terremoto fuerte, el primer impulso puede ser apresurarse hacia la salida. Sin embargo, las recomendaciones oficiales indican que no es seguro evacuar durante el movimiento intenso. Las escaleras, en particular, pueden ser zonas de alto riesgo debido a caídas, desprendimientos de elementos no estructurales y aglomeraciones de personas que intentan bajar simultáneamente. Incluso si a simple vista las escaleras parecen intactas desde arriba, en edificios afectados pueden estar dañadas. Por ello, si el sismo te sorprende dentro, lo más importante es protegerse de objetos que puedan caer y esperar a que termine el movimiento antes de evacuar, salvo que exista una amenaza inmediata que exija salir.

¿Y si estás en un piso alto?

En niveles como el tercero, quinto o décimo piso, la percepción del temblor suele ser más intensa por la oscilación propia de la estructura. Moverse por varios pisos mientras el edificio sigue en movimiento aumenta el riesgo innecesariamente. Una vez que el sismo fuerte finalice, será momento de evaluar si se debe evacuar según las indicaciones de emergencia internas y de los organismos correspondientes. Antes de bajar, es fundamental revisar si existen grietas notorias, escalones fuera de lugar, desprendimientos o partes dañadas en descansos.

Nunca uses el ascensor durante o inmediatamente después de un terremoto

Utilizar el ascensor no debe considerarse una opción de evacuación durante o justo después del temblor. Este equipo puede dejar de funcionar por apagones, fallas en el sistema o daños internos, dejando atrapadas a las personas dentro. Aunque parezca funcionar, puede haber problemas invisibles aún no detectados. Por lo general, la evacuación posterior debe realizarse por las rutas de emergencia señalizadas, siempre que estén transitables y sin daños visibles.

¿Cuál es realmente el lugar más seguro dentro de un apartamento?

No existe una regla fija que garantice que estar junto a una columna o pared portante siempre sea seguro. Durante el temblor, la principal preocupación son los objetos o elementos que puedan caer, moverse o romperse. Por ello, se recomienda ampliamente la técnica “agáchate, cúbrete y agárrate”: bajar al suelo, proteger cabeza y cuello y, si es posible, refugiarse bajo un mueble resistente agarrándose firmemente. También es vital mantenerse alejado de ventanas, espejos, vidrios, muebles altos y elementos pesados que puedan desprenderse.

El peligro no necesariamente termina cuando deja de temblar

Luego del sismo principal pueden ocurrir réplicas. Aunque el edificio parezca intacto, puede presentar daños no evidentes para un ojo inexperto. Es fundamental realizar una evaluación estructural posterior al evento. Grietas profundas, concreto caído, acero expuesto, columnas afectadas, pisos deformados o escaleras desprendidas justifican mantener distancia y solicitar una inspección profesional. Un ingeniero estructural podrá determinar si el edificio sigue siendo seguro o requiere reparaciones o inspecciones adicionales.

¿Qué ocurre con el seguro después de un terremoto?

Los daños sísmicos también pueden generar complicaciones económicas. Según el país y el tipo de póliza contratada, los efectos causados por terremotos pueden demandar coberturas específicas, con deducibles, límites y exclusiones particulares. Propietarios y administradores deben conocer previamente qué cubre la póliza, cómo registrar daños y cómo gestionar reclamaciones. Fotos, videos, informes técnicos y registros de reparaciones anteriores serán útiles para respaldar las solicitudes de indemnización.

Una revisión preventiva puede marcar una enorme diferencia

No hay que esperar una emergencia para evaluar la resistencia de un edificio. La antigüedad, las normativas vigentes en su construcción, las modificaciones posteriores, el mantenimiento y las características estructurales condicionan su desempeño ante un sismo. En zonas propensas a terremotos, una inspección especializada puede detectar puntos vulnerables y definir si es necesario reforzarlo. También se recomienda que cada familia conozca anticipadamente las rutas y escaleras de evacuación, el punto de encuentro y la ubicación de suministros básicos de emergencia.

Antes, durante y después: tres momentos diferentes

Una escalera que antes del sismo parecía segura puede resultar dañada tras un movimiento intenso. Por eso, evacuar rápido no siempre equivale a mayor seguridad. Contar con un plan de emergencia anticipado, conocer las rutas del edificio y saber cómo protegerse durante los primeros segundos es más útil que decidir qué hacer mientras todo se mueve.

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