A menudo notamos que las manos se nos adormecen, un síntoma que puede tener diversas explicaciones. Según la ciencia, la causa puede ser una mala postura al dormir o sentarse, o bien una inflamación en las terminaciones nerviosas.
Estos episodios pueden tratarse con antiinflamatorios o fisioterapia, sin embargo, no se debe ignorar esta señal, ya que el adormecimiento de las manos podría estar indicando alteraciones más profundas en el funcionamiento del cuerpo.
Por esta razón, si esta situación se repite frecuentemente, es fundamental acudir al médico de cabecera para aclarar cualquier duda, ya que podría estar relacionado con algún problema de salud subyacente, y es preferible adelantarse a un posible diagnóstico.

Cuando este adormecimiento o sensación de hormigueo es persistente, se denomina “parestesias”, que corresponde a una disfunción en las terminaciones nerviosas. Estas sensaciones suelen manifestarse en las manos debido a la gran concentración de nervios en ellas.
Ante la continuidad de estos episodios, lo más adecuado es consultar al médico, pues podría ser indicativo de deficiencias nutricionales, como la falta de vitaminas del complejo B.

Si las manos se duermen repetidamente, esto también puede relacionarse con enfermedades como migrañas, artritis reumatoide, hipotiroidismo, diabetes, hernias discales o artrosis cervical, entre otras condiciones que sólo un profesional puede diagnosticar con certeza.
Es importante considerar que este adormecimiento no se limita únicamente a las manos; los pies también pueden presentar esta sensación debido a la alta concentración de nervios en esa zona. Por ello, prestar atención a estas señales es crucial para prevenir las enfermedades mencionadas.
Mantener hábitos saludables es esencial: una alimentación equilibrada, dormir al menos seis horas diarias y realizar actividad física regularmente contribuyen a que el organismo funcione correctamente y evitan este tipo de molestias.
