La tendinitis se refiere a la inflamación o irritación de los tendones, que son las fibras que conectan los músculos con los huesos. Este padecimiento genera dolor y sensibilidad justo fuera de la articulación.
Esta afección suele presentarse especialmente en la muñeca y los dedos, asociándose frecuentemente con condiciones de salud vinculadas al envejecimiento.
Diversas personas pueden experimentar múltiples trastornos articulares y desarrollar protuberancias en las articulaciones debido a problemas no tratados, así como golpes, lesiones o caídas.
Algunos pacientes presentan varios casos de tendinitis y necesitan aprender a manejar esta condición para evitar que empeore y cause daños mayores.
El dolor y la sensibilidad que provoca se localizan justo fuera de la articulación. Aunque la tendinitis puede afectar cualquier tendón, es más habitual en los hombros, codos, muñecas, rodillas y talones.
La Tenosinovitis
La tenosinovitis es la inflamación del revestimiento que cubre la vaina del tendón, el cordón que conecta el músculo con el hueso.
Algunas personas pueden presentar deformidades en la muñeca, como bultos visibles, producto de inflamación o acumulación de masas que pueden ser benignas o malignas, o incluso rupturas de los ligamentos que regulan el líquido sinovial.
Esta condición puede surgir por distintos motivos, entre ellos tendinitis, artritis, bursitis, o frecuentemente por esguinces, distensiones y fracturas en zonas articulares como la muñeca o los dedos.
Otra causa común es la enfermedad de Quervain, caracterizada por la aparición de quistes dolorosos al tacto, con tamaños y grosores variables.
Existen varios tipos de tenosinovitis:
Nódulos
Son tumoraciones que forman bultos en las muñecas o en las articulaciones de los dedos, como los nudillos, originadas por una filtración de líquido sinovial. No suelen causar dolor.
Ganglios linfáticos
Provienen de traumatismos y ocurren principalmente por degeneración de quistes o tejidos que recubren las articulaciones.
Lipomas
Son tumores benignos que aparecen habitualmente en las manos y suelen ser dolorosos porque se desarrollan cerca de los tendones.
Tratamiento
El objetivo principal del tratamiento de la tendinitis es disminuir la inflamación y aliviar el dolor. Puede abordarse con supervisión médica o mediante la ingesta de alimentos con propiedades antiinflamatorias, además de terapias con frío y calor que suelen resultar eficaces.
La mayoría de los pacientes observa mejoría tras un periodo de 4 a 6 semanas de terapia. Una vez que cesa la inflamación, es posible utilizar manos y muñecas sin sentir dolor.
Consejos
- Realizar un calentamiento adecuado antes de la práctica deportiva y respetar los tiempos de recuperación.
- Ejecutar estiramientos antes y después del ejercicio.
- Evitar realizar esfuerzos excesivos.
- Mantener una buena condición física, mejorando fuerza y flexibilidad.
- Atender la tendinitis con prontitud y de forma correcta para prevenir la ruptura del tendón.
