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¿Por qué la celulitis es menos común en los hombres? Explicación científica detrás de esta diferencia

Aunque popularmente se asocia la celulitis únicamente a las mujeres, los hombres también pueden desarrollarla, aunque es mucho menos habitual. Esta diferencia está vinculada no solo a factores corporales, sino principalmente a las características anatómicas y hormonales específicas de cada sexo.

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Durante mucho tiempo se ha pensado que la celulitis es un problema exclusivo de las mujeres. Basta con observar anuncios, revistas o redes sociales para notar que suele relacionarse únicamente con el género femenino. Sin embargo, esta idea no es completamente cierta. Los hombres también pueden presentar celulitis, aunque con mucha menor frecuencia. La razón de esta disparidad no depende solo del peso o la actividad física, sino de la composición orgánica propia de cada sexo.

La celulitis, conocida en términos médicos como lipodistrofia ginecoide, implica una alteración en el tejido subcutáneo. En ciertas áreas del cuerpo, las células grasas empujan hacia arriba, mientras que las fibras del tejido conectivo las sostienen desde abajo. Esto provoca el característico aspecto de "piel de naranja", especialmente visible en muslos, glúteos, caderas y, en algunos casos, el abdomen.

Una de las razones principales por las que los hombres tienen esta condición con menor frecuencia está en la estructura del tejido conectivo. En las mujeres, las fibras de colágeno están orientadas casi en forma vertical, dejando pequeños espacios por donde el tejido adiposo puede sobresalir más fácilmente. En contraste, en los hombres estas fibras forman una red cruzada más resistente, que retiene mejor la grasa y disminuye la aparición de irregularidades superficiales en la piel.

Las hormonas también juegan un papel esencial. Los estrógenos, predominantes en las mujeres, promueven la acumulación de grasa en ciertas regiones del cuerpo y afectan la circulación sanguínea y linfática, lo que facilita la formación de los cambios propios de la celulitis. Por otro lado, la testosterona, hormona predominante en hombres, favorece el desarrollo de mayor masa muscular y un tejido conjuntivo más firme, lo que ofrece una protección adicional ante este fenómeno.

Otro factor relevante es la distribución de la grasa corporal en ambos sexos. Por motivos biológicos vinculados a la reproducción, las mujeres tienden a acumular más tejido adiposo en la parte inferior del cuerpo. Mientras tanto, los hombres suelen concentrar la grasa en la zona abdominal. Esta diferencia genera que las áreas donde normalmente surge la celulitis sean menos propensas a presentar irregularidades visibles en la mayoría de los varones.

Esto no implica que los hombres estén completamente exentos de desarrollar celulitis. Aunque es poco común, puede aparecer en ciertos casos. Los especialistas indican que algunos hombres con niveles bajos de testosterona, desequilibrios hormonales, obesidad severa o tratamientos médicos que alteren las hormonas pueden experimentar cambios similares a los observados en mujeres. También existen situaciones vinculadas a enfermedades que afectan el tejido conectivo o la circulación.

La genética es otro elemento que ayuda a entender por qué algunas personas son más propensas a la celulitis que otras. La herencia influye en la calidad del colágeno, en la forma en que se distribuye la grasa, en la elasticidad cutánea y en la fortaleza del tejido conectivo. Por esta razón, mujeres con peso adecuado y buena condición física pueden mostrar celulitis, mientras que otras apenas presentan signos visibles.

Existe la creencia común de que la celulitis solo afecta a personas con sobrepeso, pero esto no es del todo correcto. Aunque el exceso de grasa puede hacerla más notoria, muchas personas delgadas también la presentan. Esto se debe a que su aparición depende de múltiples factores, incluyendo la anatomía, las hormonas, la genética y el estado del tejido conjuntivo, más allá del número que indique la báscula.

Los hábitos diarios también influyen en el aspecto de la piel. Mantener una alimentación balanceada, realizar ejercicio de manera constante, evitar fumar, mantenerse hidratado y reducir el sedentarismo favorecen una mejor circulación y ayudan a mantener la firmeza de los tejidos. Aunque estas prácticas no eliminan completamente la celulitis, pueden hacerla menos visible y mejorar el estado general de la piel.

Actualmente, existen diversas técnicas estéticas dirigidas a disminuir temporalmente el aspecto de la "piel de naranja", entre ellas masajes especializados, radiofrecuencia, láser o procedimientos mínimamente invasivos. Sin embargo, los expertos coinciden en que no hay un método definitivo que la erradique por completo, ya que es una característica ligada a la estructura intrínseca del organismo.

En resumen, la razón por la que los hombres presentan celulitis con tan poca frecuencia no radica en que tengan una piel "superior" o que acumulen menos grasa, sino en diferencias anatómicas y hormonales que reducen considerablemente su aparición. Comprender estas diferencias permite desmitificar creencias y reconocer que la celulitis es un fenómeno biológico común, especialmente en mujeres, que forma parte de la diversidad natural del cuerpo humano.

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