No presiones las decisiones: con el tiempo, ellos mismos elegirán qué camino seguir y qué personas quieren ser.
Mi madre nunca pensó en tener hijos, pero desde mi nacimiento se convirtió en la mejor para mí. Me enseñó que lo positivo nos trae alegría y crecimiento, mientras que lo negativo produce tristeza y derrumbes. Me permitió seleccionar mi vestimenta, amistades, juguetes y películas, orientándome para evitar errores. Mi padre me inculcó paciencia, serenidad y el perdón, recordando constantemente que "es fundamental comprender las razones de los demás antes de juzgar". Como a muchos niños, mis padres me negaron varias cosas, pero nunca lo más esencial: el valor.
Nadie nace sabiendo cómo educar, pero esto puede ser de utilidad. Aquí te presentamos 10 detalles pequeños pero cruciales que nunca debes restringir.
1. Que formule preguntas
Los niños depositan gran confianza y admiración en sus padres. Aunque no seas una enciclopedia, evita que tu hijo piense que no sabes o que te da pereza apoyarlo con sus dudas. Lo mejor es atender su curiosidad y explorar juntos las respuestas.

2. Que llore cuando esté triste
Las lágrimas son una vía necesaria para manifestar emociones negativas. Si se lo impides, pueden generarse traumas. Si llora por motivos frecuentes, lo más indicado es dialogar para comprender lo que siente y orientar su comportamiento.
3. Hacer ruido
Los niños tienen energía sonora natural y dejarla salir es parte de su evolución. Está bien corregir cuando corresponde, pero si no es necesario, no los reprimas; en cambio, convive con ellos y ¡sé niño por un rato!

4. Guardar secretos
Es natural querer conocer todo sobre tu hijo para protegerlo, pero los secretos son parte de su privacidad y no debe vulnerarse. Un secreto ocultado representa el inicio de su autonomía y marca la confianza entre ustedes.
5. Decir NO
La negativa es difícil de entender para los niños. Necesitan saber las razones detrás de esa palabra. Independientemente de la situación, siempre explica tus decisiones; al principio pueden molestarse, pero con el tiempo madurarán y entenderán.

6. Ser tacaño y aprender a compartir
Si tu hijo rehúsa prestar sus cosas, explícale la importancia de compartir para generar confianza, pero no le obligues si no quiere hacerlo sinceramente. Enséñale que cuando usa un objeto también tiene derecho y que después puede cederlo.
7. Sentir miedo
Permite que experimente miedo y ayúdalo a superarlo. Todos somos vulnerables a las fobias, mucho más un niño. Recuerda que serás su apoyo hasta que gane seguridad; acompáñalo y enfrenten juntos esos temores.

8. Enojarse
Tener todas las cosas no le quita el derecho a frustrarse contigo. Eres su base y debes ser congruente con tus actos. Eres su modelo a seguir; cuanto más lo decepciones, menos respeto tendrá y tu palabra perderá peso. Pide disculpas cuando falle y notarás una relación más fuerte.
9. Cometer errores
Los padres deberían ser quienes nunca se burlan de nuestros fracasos. Si tu hijo falla, evita hacerle sentir mal. Señala sus fallas, brinda herramientas para mejorar, anímalo y dale confianza.

10. Que se exprese
Puedes comprarle muñecas si es niña o autos si es niño, pero si notas que no es su interés, no lo obligues. No prohibas actividades basándote en estereotipos; recuerda que los niños solo exploran su expresión. Déjalo ser, él decidirá quién quiere ser y qué desea hacer.
Un reconocimiento para los padres que siempre están presentes.

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