Una publicación ha resurgido alertando sobre un hipotético megaterremoto, aunque las autoridades científicas señalan que en el presente no se puede anticipar con certeza la ocurrencia de sismos.
La advertencia que volvió a circular en redes
Una imagen difundida en Facebook y otras redes sociales afirma que “se acerca el sismo más potente de la historia” y señala magnitudes de 9.5 o 9.6. Algunas versiones suman expresiones alarmistas como “ALERTA ROJA” o “NO SALGAN DE CASA”.
Esta publicación utiliza una imagen vinculada a Mhoni Vidente y el logotipo de El Heraldo de México, pero un punto clave es que el artículo original no es reciente.

El Heraldo de México publicó el texto el 3 de abril de 2024, en el que se recopilaron declaraciones de Mhoni Vidente sobre un posible terremoto de magnitud 9.5 o 9.6 en zonas como el océano Índico, Indonesia o Japón.
La versión viral actual recicla esa predicción, aunque no existe respaldo científico para afirmar que un sismo de semejante magnitud esté próximo.
¿Existe actualmente una “alerta roja” por un terremoto 9.5?
No hay ninguna alerta de carácter científico que pueda anunciar con anticipación un terremoto de magnitud 9.5 o 9.6 en una determinada fecha.
El Servicio Sismológico Nacional de México es claro: hasta la fecha no se cuenta con ninguna técnica que prediga cuándo, dónde y con qué magnitud se producirá un sismo. Incluso países con sistemas avanzados, como Japón y Estados Unidos, carecen de esa capacidad.
Por lo tanto, un mensaje que indique “no salgan de casa porque viene un terremoto” no debe tomarse como una advertencia oficial si no proviene directamente de Protección Civil u otra entidad responsable.
Las autoridades mexicanas recomiendan evitar difundir rumores sobre predicciones sísmicas y acudir únicamente a fuentes oficiales.
Entonces, ¿los terremotos no pueden predecirse?
Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), ninguna organización científica ha logrado prever con certeza un gran terremoto. Una predicción válida tendría que indicar con precisión fecha, hora, lugar y magnitud.
Lo que sí pueden hacer los científicos es estimar probabilidades.
Mediante el análisis de fallas geológicas, antecedentes sísmicos y movimientos tectónicos, se puede calcular la posibilidad de que una región experimente un gran sismo en las próximas décadas.
Este proceso se llama evaluación del peligro sísmico y no implica saber el día exacto en que ocurrirá un temblor.
¿Qué diferencia existe entre predicción y alerta sísmica?
La predicción intentaría anticipar un terremoto antes de su inicio.
Por otro lado, una alerta sísmica opera una vez que el sismo ya ha comenzado.
El Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) cuenta con sensores en distintas zonas sísmicas que, al detectar un terremoto con ciertas características, pueden enviar una señal a otras ciudades antes de que lleguen las ondas más intensas.
La ventaja temporal puede ser de segundos según la distancia entre el epicentro y la zona afectada.
El Servicio Sismológico Nacional señala que no opera la alerta sísmica; SASMEX es gestionado por el Centro de Instrumentación y Registro Sísmico.
Por eso, recibir una alerta sísmica no significa que alguien haya predicho el terremoto.
¿Puede realmente ocurrir un terremoto de magnitud 9.5?
El mayor terremoto registrado instrumentalmente fue el del 22 de mayo de 1960 en Chile, con magnitud 9.5, conocido como el Gran Terremoto de Chile o de Valdivia.
Por lo tanto, una magnitud de 9.5 es plausible desde el punto de vista físico.
Sin embargo, no se puede afirmar que uno similar esté por suceder únicamente porque alguien lo haya predicho.
Hasta ahora, ese evento sigue siendo el más intenso documentado.
¿Y uno de magnitud 9.6?
No se tiene registro instrumental de un sismo con magnitud 9.6.
El USGS explica que el tamaño máximo posible de un terremoto depende de factores como la extensión de la falla, la cantidad de desplazamiento y características tectónicas. Además, terremotos de magnitud 10 o mayores no pueden darse en fallas conocidas.
Un 9.6 sería extremadamente grande, necesitaría una ruptura tectónica colosal.
Aunque es teóricamente concebible dentro de ciertos límites físicos, eso no permite saber que sucederá ni dónde.
¿La predicción de 2024 decía que ocurriría en México?
La nota original de El Heraldo situaba el supuesto sismo mayor en el océano Índico, Indonesia o Japón, y mencionaba la continuación de movimientos en zonas americanas como Guerrero, Oaxaca y Chile.
Este contexto es relevante porque muchas publicaciones actuales omiten estos detalles y transforman la predicción en una alerta inmediata para cualquier lugar donde se comparta el mensaje.
México sí es una región con actividad sísmica significativa. Por ejemplo, en julio de 2026, el Servicio Sismológico Nacional reportó 3,585 sismos en territorio mexicano.
La mayoría son de baja intensidad, muchos imperceptibles.
Tener actividad sísmica frecuente en México no implica que haya evidencia de un terremoto 9.5 inminente.
¿Un terremoto grande puede provocar otros?
Un evento sísmico importante puede alterar esfuerzos en la corteza terrestre y, en ciertas condiciones, desencadenar movimientos adicionales en regiones próximas.
El USGS señala que las ondas de grandes terremotos pueden activar sismicidad en lugares distantes con condiciones geológicas propicias.
No obstante, esto ocurre tras el sismo inicial y no permite predecir con exactitud cuándo sucederá otro.
Tampoco significa que una secuencia de temblores menores anuncie un megaterremoto próximo.
¿Los animales, el clima o ciertas fechas pueden alertar?
No existe evidencia científica sólida para predecir un terremoto observando conductas animales, variaciones climáticas, fases lunares o fechas específicas.
Investigadores han probado múltiples señales potenciales sin encontrar un patrón fiable para anticipar grandes temblores.
Es común que tras un sismo, la gente recuerde comportamientos atípicos previos y los interprete como indicios.
El problema científico radica en que una predicción debe funcionar de forma repetible antes de que ocurra el evento.
Hasta hoy, ninguna técnica cumple esta condición.
Qué hacer en lugar de preocuparse por predicciones
Residencia en zonas sísmicas justifica la preparación adecuada.
Se recomienda conocer las rutas de evacuación y áreas seguras, asegurar bien objetos pesados, y localizar llaves de gas, agua y electricidad.
Es conveniente también tener documentos importantes y provisiones básicas listas para una emergencia.
En caso de sismo, debe atenderse a las indicaciones de Protección Civil y autoridades, no abandonar un lugar seguro por un mensaje viral y evitar el uso de ascensores durante evacuaciones.
La prevención es eficaz, aunque no sepamos cuándo ocurrirá el próximo sismo.
Cuidado con las imágenes de carreteras partidas
La imagen viral muestra una carretera gravemente dañada para generar sensación de peligro inmediato.
Una fotografía de daños tras un terremoto no prueba que haya otro próximo.
Imágenes de estragos en infraestructuras después de sismos pasados suelen usarse en publicaciones que predicen futuros temblores. El lector entonces ve consecuencias reales junto a afirmaciones sobre el futuro.
Para verificar sismos recientes en México puede consultarse la lista de últimos eventos en el Servicio Sismológico Nacional.
¿Hay que quedarse encerrado en casa?
No existe recomendación general de “no salir de casa” basada en una predicción.
Un terremoto no puede anunciarse con suficiente antelación para requerir que millones permanezcan encerrados.
Además, estar dentro de un edificio no siempre es más seguro si la estructura está dañada.
Las indicaciones dependen de cada caso y deben provenir de Protección Civil.
Si se activa una evacuación o protocolo oficial tras un evento real, esas instrucciones deben cumplirse.
Por qué estos mensajes vuelven a hacerse virales
Títulos como “ALERTA ROJA: NO SALGAN DE CASA” generan reacción inmediata porque asocian un gran peligro con una acción urgente.
Si se suman magnitudes como 9.5 o 9.6, el mensaje parece aún más inminente.
Sin embargo, la noticia original de este caso fue publicada en abril de 2024, no en agosto de 2026.
La imagen sigue circulando durante años con palabras como “viene”, haciendo que quienes la vean piensen que la alerta es actual.
Conclusión
La publicación viral combina un evento plausible con afirmaciones sin respaldo científico.
Existen terremotos muy fuertes, siendo el mayor registrado el de magnitud 9.5 en Chile en 1960.
No obstante, ningún científico puede asegurar que próximamente se manifestará un terremoto de magnitud 9.5 o 9.6 en Japón, Indonesia, México o cualquier lugar.
La predicción atribuida a Mhoni Vidente fue publicada por El Heraldo en abril de 2024 y no constituye una alerta oficial.
El Servicio Sismológico Nacional, CENAPRED y USGS concuerdan en que los sismos no pueden preverse con fecha, lugar y magnitud exactos.
La actitud adecuada ante el riesgo sísmico es mantenerse informado por canales oficiales y tener un plan de prevención, no seguir predicciones virales.
Preguntas frecuentes
¿Es verdad que viene un terremoto de magnitud 9.5 o 9.6?
No existe ninguna predicción científica que lo confirme. Actualmente ningún organismo puede precisar cuándo y dónde ocurrirá un sismo de esa magnitud.
¿Mhoni Vidente realmente hizo esa predicción?
Sí. El Heraldo de México publicó esas declaraciones el 3 de abril de 2024, señalando un posible sismo 9.5 o 9.6 relacionado con Asia.
¿Cuál ha sido el terremoto más fuerte registrado?
El de Chile, el 22 de mayo de 1960, con magnitud 9.5.
¿Existe una alerta sísmica que avise días antes?
No. Los sistemas de alerta detectan un temblor una vez que ha comenzado y pueden avisar segundos antes de que las ondas más potentes lleguen a ciertas ciudades.
¿México puede sufrir terremotos fuertes?
Sí. Cuenta con regiones de alta actividad sísmica, pero esto no permite anticipar fecha o magnitud del próximo gran sismo.
¿Debo quedarme en casa por esta publicación?
No hay bases científicas para hacerlo debido a esta predicción. Ante una emergencia real se deben seguir sólo las instrucciones oficiales de Protección Civil.
Aviso de responsabilidad
Esta información es educativa y no reemplaza las indicaciones oficiales de Protección Civil. Ante un sismo o alerta oficial, siga los protocolos locales y consulte fuentes gubernamentales y científicas verificadas.
Fuentes consultadas
- Servicio Sismológico Nacional de la UNAM — ¿Se pueden predecir los sismos? https://www.ssn.unam.mx/divulgacion/preguntas/
- Servicio Sismológico Nacional — Documento sobre predicciones sísmicas: https://www.ssn.unam.mx/jsp/reportesEspeciales/PrediccionesSismicas.pdf
- CENAPRED — Ante el rumor de un sismo, infórmate: https://www.gob.mx/cenapred/articulos/ante-el-rumor-de-un-sismo-informate
- Servicio Sismológico Nacional — Últimos sismos registrados: https://www.ssn.unam.mx/sismicidad/ultimos-utc/
- USGS — ¿Se pueden predecir los terremotos?: https://www.usgs.gov/programs/earthquake-hazards/science/faqs
- USGS — Terremotos de magnitud extrema y límites físicos: https://www.usgs.gov/faqs/can-megaquakes-really-happen-a-magnitude-10-or-larger
- USGS — Los terremotos más grandes registrados: https://www.usgs.gov/media/images/10-largest-earthquakes-ever-recorded
- El Heraldo de México — Nota original de abril de 2024 sobre predicción de Mhoni Vidente: https://heraldodemexico.com.mx/tendencias/2024/4/3/viene-el-sismo-mas-fuerte-de-la-historia-sera-de-95-96-mhoni-vidente-591085.html
